jueves, 16 de noviembre de 2023

Antes de tomar decisiones importantes...

 Existen momentos que marcan la imperiosa necesidad de una transformación profunda; la necesidad de modificar rumbos y caminos; la necesidad de ampliar nuestra visión y expandir nuestra conciencia. En esos momentos necesitamos atrevernos al cambio; a fluir con la incertidumbre y comprender que los errores son oportunidades para transformar y transformarnos y que la no-acción implica quedarnos aferrados a ellos, por temor a lo desconocido o por comodidad. Entonces, tendemos a permanecer en la zona de confort y justificar nuestras acciones con un consumo indiscriminado de datos de todo tipo y de fuentes múltiples, para evitar tomar decisiones y atrevernos a optar por caminos nuevos que pueden llevarnos a descubrir lo que hay más allá de nuestra mirada habitual.

El consumo excesivo y sin filtro de opiniones e informaciones de todo tipo de vertientes-lejos de aclarar- produce contaminación informativa y un caos de ideas que nos impulsa a decidir de un modo reactivo y casi a ciegas.

Antes de tomar decisiones importantes necesitamos hacer una pausa y generar un espacio de silencio personal, para poder conectarnos con la voz del alma y escucharla sin interferencias externas. En ese espacio personal y silencioso el caos y las dudas desaparecen, la sabiduría profunda se manifiesta sin trabas y la verdad se muestra con claridad ante nuestra conciencia. Es ahí donde podemos conectarnos con nuestro “ser intuitivo consciente” para tener libre acceso a la inspiración que guíe nuestras acciones con certeza, sabiduría y en paz. 

lunes, 26 de septiembre de 2022

“Semillas-corazón”

Traigo entre mis manos un puñado de semillas para continuar nuestra siembra… Semillas con historia, semillas con memoria, semillas ancestrales, semillas de amor, semillas-sentimientos, semillas-corazón. 
El terreno está listo para recibir cada una de las semillas-corazón, con la esperanza de honrar nuestros orígenes, nuestra herencia planetaria, nuestro sustento cotidiano y la gran diversidad. Son semillas-corazón que anidarán en cada surco para germinar y expandirse hasta que lo sutil florezca; hasta que se haga visible y sensible para el corazón de cada ser humano y se transforme en promesa amorosa y vital para la casa planetaria que todos habitamos. 
Es momento de sembrar, de canalizar nuestras fuerzas ocultas más poderosas para poder celebrar juntos una buena cosecha. 
Es momento de disminuir el vértigo y las urgencias para obtener resultados “ya”... Porque necesitamos aprender las pausas para reflexionar, pensar; para poder mirarnos hacia adentro, sentirnos, percibirnos y percibir nuestro entorno con mayor sensibilidad. 
Son tiempos que nos piden mayor profundidad y conexión para traer a nuestras vidas claridad de propósitos, sensibilidad y acciones coherentes que afiancen nuestro “ser consciente”. Precisamos experimentar en nuestras vidas mayor coherencia entre el sentir, el pensar y el hacer, para que la coherencia se manifieste amorosamente en nuestros vínculos, en nuestra convivencia, en nuestras trareas cotidianas y en nuestro modo de vivir y de ser.
Pero antes de comenzar la siembra nos propongo despertar todos nuestros canales sensibles para que nuestra conexión sea profunda, para que las palabras se silencien, den espacio a los sentidos y serenidad a nuestra mente y nuestro cuerpo para sintonizarnos con nuestro mundo interno y poder tenderle desde ese lugar "sagrado", una mano amiga al mundo exterior. Porque los sentidos nos hablan en ese idioma sensoperceptivo que nos conecta con lo sutil y lo profundo; que nos vuelve sensibles, capacer de percibir y ponernos en el lugar del "otro yo"; que nos permite ser tejedores de una trama única y sutil que nos reúne amorosamente. Precisamos abrir mente y corazón para renovar nuestra mirada; para dejarnos deslizar amablemente por el mundo de los sentidos, transformándonos en exploradores inesperados de realidades sensibles y de la vida misma. 
Hay semillas de todos los tamaños y colores: semillas como pequeños puntos, semillas como grandes corazones, semillas con cubiertas, semillas semidesnudas….pero todas honran la vida y sus códigos genéticos; son semillas generosas que esperan expandirse, germinar, florecer y dar sus frutos… Así como ellas son nuestras "semillas-acciones" cotidianas: acciones pequeñas, acciones silenciosas, algunas casi invisibles y otras, muy sonoras, enormes, visibles y abrazadoras. Todas ellas se expanden, florecen y dan frutos. Somos sembradores de semillas-acciones, somos sus guardianes, quienes eligen las mejores semillas para la siembra cotidiana; somos responsables de esta minuciosa selección, de cuidar su riego y de acompañar su proceso hasta que den sus mejores frutos. 
Nuestras "semillas–acciones" silenciosas y pequeñas tienen el poder de dar grandes cosechas. Entonces… Pongamos atención en el poder de lo pequeño, de lo silencioso, de lo que a veces pasa inadvertido… porque sólo es invisible para ojos y sentidos distraídos de quienes miran superficialmente las realidades en las que transcurren sus vidas.

 

martes, 15 de septiembre de 2020

 Inspiraciones "sin restricciones"

Hace algunos años atrás escribí una Carta abierta para la gran familia humana, en momentos de otra gran agitación planetaria. Y aquí va algo de su contenido...

“… En estos momentos de gran agitación planetaria, en que las noticias danzan en palabras y en imágenes alrededor de GAIA, recordemos nuestra GRAN UNIDAD. Somos miembros de esta gran familia humana, planetaria y cósmica y lo que afecta a una parte de ella, en realidad nos afecta a todos.

Las experiencias de vida en estas circunstancias movilizan hasta la última molécula de nuestras anatomías, de nuestros sentimientos y pensamientos; trascienden tiempo y espacio hasta encogernos el corazón y tocar las puertas del alma, volviéndonos hacia un instante de callada pausa.

Siento aquí y ahora, que es prioridad conectarnos profundamente con ese espacio de comunión silenciosa, de conexión con la Gran Unidad, con el amor incondicional, con lo transpersonal, conscientes de nuestro sentido de trascendencia, para poder percibir con mayor facilidad, hacia dónde hemos de orientar nuestros pasos a cada instante.

Desde aquí, nos propongo asumir con espíritu de generosidad y servicio, el compromiso de estar plenamente conscientes de la necesidad de nuestra disponibilidad para fines que trascienden lo personal, que hacen al Bien Común y facilitan nuestra flexibilidad para adaptarnos rápidamente a los giros de las circunstancias y hacer nuestra parte, en el Gran Contexto en el que todos vivimos….”

Son tiempos de alta sensibilidad, en los que las despedidas silenciosas y las distancias no buscadas duelen en lo profundo. Son tiempos de añoranzas... de los abrazos y las manos dadas; de las miradas de cercanías, de las palabras susurradas al oído, de los ritmos superpuestos, de los viajes a distancias... Son tiempos con rutinas cambiadas, con silencios largos, con nostalgias de encuentros en vivo, de familias y amigos reunidos para alguna celebración o simplemente, porque sí.

Son tiempos en que las emociones están expandidas y muchas veces, desbordadas; tiempos en que las habilidades personales se han manifestado en formas impensadas y nuestros encuentros casuales para compartir algún café con confidencias, se transformaron en citas virtuales, en videos-llamadas, en espacios llenos de caras y pantallas en miniatura... Y sentimos que nada  reemplaza las presencias corpóreas de cercanías físicas...

Pero la vida sigue su curso y precisamos danzar sus nuevos ritmos, sintonizarnos con su "groove" para poder "sanar".

Ha quedado al descubierto la imperiosa necesidad de fortalecer y sustentar nuestra expansión espiritual -nuestra espiritualidad- y caminar hacia la recuperación de nuestra calidad humana y planetaria, para transformarnos en una humanidad "más humana", más espiritual, más compasiva y más consciente para poder "sanarnos".






jueves, 20 de diciembre de 2018

Un poco de sabiduría ancestral, para que nos inspire a la reflexión en nuestro espacio cotidiano de silencio personal, en estos tiempos que vivimos...

 
"... El pueblo antiguo que deseaba tener una clara armonía moral en el mundo, ordenaba primero su vida nacional; los que deseaban ordenar su vida nacional, regulaban primero su vida familiar; los que deseaban regular su vida familiar, cultivaban primero sus vidas personales; los que deseaban cultivar sus vidas personales, enderezaban primero sus corazones; quienes deseaban enderezar sus corazones, hacían primero sinceras sus voluntades; los que deseaban hacer sinceras sus voluntades, llegaban primero a la comprensión; la comprensión proviene de la exploración del conocimiento de las cosas. Cuando se gana el conocimiento de las cosas, se logra la comprensión; cuando se gana la comprensión, la voluntad es sincera, el corazón se endereza, se cultiva la vida personal; cuando la vida personal se cultiva, se regula la vida familiar, cuando se regula la vida familiar, la vida nacional es ordenada, y cuando la vida nacional es ordenada, el mundo está en paz. Desde el Emperador hasta el hombre común, el cultivo de la vida personal es el cimiento para todo. Es imposible que cuando los cimientos están en desorden, se halle en orden la superestructura; jamás ha habido un árbol de tronco delgado cuyas ramas superiores sean pesadas y fuertes. Hay una causa y una secuencia en las cosas, y un comienzo y un fin en los asuntos humanos. Conocer el orden de precedencia es tener el comienzo de la sabiduría..."
DINASTÍA SUNG, 500 años a.C.

martes, 25 de septiembre de 2018

A quienes les inspire esta propuesta...les damos la bienvenida en la ronda del 7 de Octubre de 2018!!!
Las Danzas Circulares del Mundo son "Puentes de Paz"!!! Por eso, nos unimos a la propuesta del Consejo de Paz de la República Argentina,"Ronda de Paz 2018". 


martes, 20 de enero de 2015

Ronda de Paz 2014

 
Cada pequeña acción cuenta... Es sólo sembrando, que podremos cosechar.
Que la Luz, la Verdad, la Equidad, el Respeto, la Comunión, la Amorosidad Incondicional... prevalezcan y guíen nuestros pasos! 
Que la Paz resplandezca en el corazón de cada ser!!! (y podrá vibrar en expansión, abrazando a toda la humanidad)

viernes, 24 de octubre de 2014

viernes, 25 de julio de 2014


Esta mañana…

Esta mañana desperté sintiendo un profundo dolor sin fronteras… como si de repente, todas las lágrimas de la humanidad habitaran mis ojos y mi corazón!!!

La guerra, la destrucción, el menosprecio por la vida; ese hábito casi cotidiano -y bastante generalizado- de culpar a otros por lo que nos pasa; esa pereza para hacer una pausa y callar, para conectarnos con el universo interno de sentimientos que nos habita y mirar en él, para descubrir…

Para descubrir, quizás, que existen otras fuentes que animan nuestras acciones cotidianas -ordinarias y extraordinarias- que son genuinas, que responden a nuestra esencia y nos ponen en movimiento, o detienen nuestros pasos; que inspiran nuestros silencios y nuestras palabras, dándoles a ellas mayor poder del que tienen las que repetimos “en automático”…

Tantas palabras e imágenes girando alrededor del planeta, muchas de ellas adaptadas para las circunstancias, que se perciben con la intención de aumentar las brechas del desencuentro, expandir los miedos y los sentimientos opacos,  tan lejanos a la vida…

Imágenes, comentarios, enjuiciamientos, reclamos, acusaciones… se multiplican -casi como un virus en epidemia-  Se imitan y retroalimentan mutuamente, se repiten… y se repiten, transformándose en “slogans”… que continúan su viaje como palabras vacías, que van perdiendo su sentido, generando parcialidades, rivalidades… pero por sobre todo, que nos van alejando de esa oportunidad maravillosa que nos brinda la vida, para encontrar el “camino del medio”, ése que nos abre las puertas de la sabiduría y nos lleva hacia una convivencia plena, comprensiva, permeable a la amorosidad, manifestando auténtica hermandad y haciendo visible y tangible la PAZ para todos los seres.

Esta mañana… me abrazó un silencio profundo y todo movimiento se detuvo sin previo aviso. Pero en esa quietud y en ese silencio, pude escuchar una voz que, nacida en los rincones del alma, me regaló este río de palabras “con corazón” para compartirlas y  poder rescatar las fuerzas necesarias para que la celebración de la vida prevalezca!!!

~Que estas palabras puedan ser leídas y escuchadas con los ojos y oídos del alma, a corazón abierto~

~25 de Julio de 2014~  

Paz, Shalom, Salam, Shanti, Paqe, Frieden, Freds, Rauhan, Paix, Vrede, Berké, Berdamai, Peace, Pau, Bake, Nerane’I, Heiwa, Spokoj, Dohiyi, He ping, Udo, Hanti, Khanaghutyun, Hau, hasiti, Mír, Mire, Laven, Pax, Hmetho, Hacana

martes, 29 de abril de 2014

Cada mandala tiene su historia...

Cada mandala tiene su historia y esa historia, es parte de la mía, de mi camino, mis vivencias… mis sentimientos profundos... de esa fuerza misteriosa que me inspira para expresarme a través del dibujo y del color.

Cada vez que la vida toca mi corazón y me conmueve, siento que ella extiende su mano y me brinda una semilla de luz, para que la haga germinar dentro de mí. Entonces, preparo un terreno especial dentro del espacio circular y allí la siembro… Y comienza una danza de formas y colores, de energías y sentimientos, que se escapan por mis dedos hacia el papel, dando vida a un nuevo mandala y de allí, llega hasta tu mundo, cuando te lo encontrás y lo contemplás.

Pero antes que cualquiera de esos mandalas llegue hasta vos, algo ocurre en mi pequeño cosmos que modifica mi fisiología, profundiza mi estado de conciencia, de percepción y me vuelve sensible a las fuerzas creativas.

Mis manos se llenan de energías lineales y coloridas; mis dedos comienzan a moverse incansablemente dentro del silencioso círculo de papel, explorando la geometría sagrada –inspiradora de cada trazo- mientras que un sinfín de sensaciones y emociones me llevan a parir formas arcoíris, pulsando la vida de un nuevo mandala.

Y así, se va gestando cada serie de mandalas, inspirada en aquellas experiencias que han hecho cantar a mi corazón, en algún tramo de mi viaje planetario.

Cada mandala nace después de un proceso -un ritual creativo, expresivo y sensorial- y cuando me quedo en silencio, contemplándolo, escucho su voz en mi corazón, que se vuelve caricia para mi alma e inspiración para mis siguientes pasos.