Compartir experiencias luminosas y dar lugar a las palabras y al silencio; al cuerpo -en movimiento y en quietud-; al vínculo cotidiano con la salud; a la inspiración y la creatividad. Te propongo darnos la oportunidad de generar espacios de reencuentro con la sabiduría de la vida y nuestro Ser de Luz.
martes, 6 de marzo de 2012
martes, 24 de enero de 2012
Sawabona ... Shikoba... Memorias de Mama Africa
SHIKOBA... entonces, yo existo para ti...
Las barreras entre las razas son creadas por la mente, en parte por ignorancia y también por miedos como el de perder la propia identidad. Pero dejémonos fluir, acompasemos la diversidad rítmica, compartamos melodías y dancemos hermanad@s la vida! Porque cuando observamos a otras razas y dejamos que el corazón guíe nuestra mirada, aprendemos mucho más acerca de nosotr@s mism@s y nos expandimos infinitamente.
“Mama África” ha sido una experiencia íntima y profunda que me permitió compartir visiones de vida con culturas que parecen diferentes pero que, en esencia, son iguales, o al menos, tienen mucho en común; y esto, es una señal de hermandad.
Para los africanos, la vida en la calle también es importante; es oportunidad de ser más allá de uno mismo, más allá de un destino individual, de transformar la vida en un destino grupal, que trasciende a cada ser y se plasma en un NOSOTROS.
El espíritu de Ubuntu impregna la vida cotidiana; su esencia identifica la visión colectiva de lo individual, la percepción de que todos estamos conectados y que eso le da sentido a lo individual.
En Sudáfrica hay una sensibilidad especial en la forma de ver el mundo y la vida; existe una conciencia de unos y de otros y de todo lo que pasa; todas las cosas dependen unas de otras y l@ african@s están conscientes de ello.
Para ell@s cualquier persona es un posible amigo; entonces, el caminar es algo más que un simple ir y venir de un lugar para otro; es también todo lo que ocurre en ese trayecto: es la interrelación de quienes se cruzan entre sí, es comunicación, es la oportunidad de hacer nuevos amigos, es encuentro y comunión.... Y esto, es el espíritu de UBUNTU: soy quien soy porque vos sos y yo me reconozco en vos.
Este modo de ver la vida hace que los ritmos suban a la superficie y que la música pase a ser parte esencial de la vida, al igual que el movimiento y la danza. Para ellos caminar es una danza, es un conjunto de poli-ritmos relajados y cadenciosos que, cuando los observamos, les da presencia, belleza, dignidad.
En el andar se suma la interrelación con quienes nos encontramos en el camino y -sean o no conocidos- siempre existe el saludo. Cada vez que en el camino, alguien se encuentra con una mirada nueva, despliega una amplia sonrisa acompañada de un saludo amistoso - Sawabona-. Y esto también es UBUNTU.
Al compartir con l@s african@s el día a día, aprendemos a descubrir el espíritu de UBUNTU, a encontrar su ritmo, su cadencia, su “groove”, esa sensación rítmica expansiva que nace da su música, porque todo lo que hacen tiene ritmo.
UBUNTU es también ese ritmo vital, donde todo se relaciona con todo, donde el movimiento de uno impulsa o inspira el movimiento de otros y podemos sentirlo, acompasarlo, comprenderlo y así, aprender a ser UBUNTU nosotros también.
El espíritu de UBUNTU abrazó mi corazón, impregnó mi alma y trascendió la limitación de mi mente, inspirando mi creatividad para vivir “a la luz de la vida”.
martes, 19 de julio de 2011
Ese Amigo del Alma
Para tod@s l@s amig@s del ALMA que siempre están en mi corazón, porque más allá de cuaqluier geografía, el corazón carece de distancias... A tod@s, GRACIAS!!! por la AMISTAD de cada día, por el apoyo incondicional, por su presencia, por la Verdad, por el Amor !!! ¡¡¡Un abrazo del alma... bien redonditOOO!!!
jueves, 9 de junio de 2011
"El corazón que quería comprender" (cuento)
miércoles, 4 de mayo de 2011
LUNA NUEVA ... Cuando nuestra mirada va hacia el cielo y no vemos la luna… sabemos que ella está allí, esperando emerger en toda su plenitud.
sábado, 12 de marzo de 2011
viernes, 11 de marzo de 2011
Carta Abierta a la Gran Familia Humana...
¡¡¡Manos a la obra !!!
miércoles, 2 de marzo de 2011
Casi una experiencia mística...
sábado, 1 de enero de 2011
jueves, 30 de septiembre de 2010
Acciones Silenciosas... Acciones "invisibles"que se vuelven visibles
Las acciones invisibles también son las pequeñas acciones internas, las que hacemos hacia adentro, las que transcurren en la mente, con nuestros pensamientos, porque... pensar, también es una acción. Son aquéllas que nos ayudan a sostener nuestra conexión con el mundo interno, con el mundo espiritual, con nuestra luz esencial; son las que pueden darnos la posibilidad de expandir nuestra conciencia y transformarnos en seres plenos. Ellas llegan a mover montañas!!!
Las acciones invisibles son así sólo a primera vista... pero son como las semillas, germinan en silencio y aparente inmovilidad, fuera de las miradas curiosas... pero luego, devienen en importantes transformaciones de la realidad personal y más allá también, haciéndose notorias por sus efectos.
Pero si son invisibles... -bueno, a simple vista- ¿cómo las identificamos? Preguntándonos, observándonos en lo cotidiano, hasta en lo que nos parezca más insignificante; por ejemplo, acerca de nuestras actitudes, nuestros diálogos internos, nuestras acciones domésticas... en nuestros vínculos personales, íntimos y silenciosos con nosotr@s mism@s, con otras personas, con la naturaleza, el medio ambiente...
Cada pregunta, cada observación... cada decisión para cambiar alguna actitud, hábito, modo de hablar, léxico de uso habitual... es una pequeña acción que realizada a diario irá haciendo la diferencia!!! Una pequeña acción puede transformarse en el comienzo de una gran inspiración, para nosotr@s mism@s y para otros seres.
Para poder ser inspiradores de otras personas, primero necesitamos ir hacia adentro y encontrar nuestra guía hacia una transformación personal luminosa. Es nuestra responsabilidad cuidarnos para ser -en cada pequeña acción silenciosa, actitud, pensamiento- el fiel reflejo de lo que decimos para otr@s.
lunes, 14 de junio de 2010
Descubriendo la Simpleza de la Vida
sábado, 1 de mayo de 2010
A LA LUZ DE LAS DANZAS CIRCULARES
Las Danzas Sagradas nacen de la necesidad del ser humano de identificarse con las energías creativas del Universo. De algún modo, se transforman en la posibilidad de vivir y experimentar la energía de
La experiencia del círculo nos permite trascender la fragmentación cuerpo-mente-emociones-espíritu para llegar a la comprensión y percepción de uno mismo como una integridad y de uno mismo vinculado con otros, formando un todo mayor dentro de otro Todo aún mayor –el Universo-.
una identidad compartida.
En los años 60, Bernard Wosien –bailarín, coreógrafo, maestro de la danza, arista plástico- tomó la iniciativa de recopilar danzas folklóricas y étnicas de culturas del hemisferio norte y en 1976 –invitado por
¿Qué son las danzas circulares?
Se transmiten con la experiencia directa, pues difícilmente se llegan a conocer, comprender e interpretar sólo con la lectura de sus coreografías. Es necesario pasarlas por el cuerpo, por el alma y el corazón. Es imprescindible sentirlas en toda su magnitud, vibrar con las energías que emergen de sus movimientos y melodías y vivenciar la esencia de su propia identidad cultural.
Las Danzas Circulares del Mundo son accesibles a cualquier persona más allá de edad, género y origen cultural, racial y religioso. Se aprenden simplemente danzando y así, se han transmitido de generación en generación.
Las Danzas Circulares facilitan la mirada interna, la presencia en “el aquí y ahora”, favoreciendo “la reorganización de la unidad cuerpo-mente-emociones-espíritu". Permiten desarrollar un protagonismo saludable que implica generar en cada uno actitudes responsables, de cuidado de uno mismo y de los demás, conscientes de ser partes integrantes de un todo mayor.
Las Danzas Circulares del Mundo nos hacen viajar a lo largo de la historia de los pueblos y nos vinculan con sus sellos particulares, con el alma de sus culturas, su colorido, sus múltiples formas de expresar sentimientos y modos de ver la vida. Lo maravilloso de esta experiencia es que logramos una comunión que trasciende las palabras, los idiomas y nos permite reconocernos en los otros y comprender nuestra identidad de humanidad, que nos hermana más allá de las diferencias de cualquier tipo.
LA COCINA DE LA VIDA
Cocinar es un acto de amor!!!
Cuando cocinamos nos transformamos en alquimistas de sabores, aromas, colores y formas. En la cocina, inciamos un diálogo silencioso con todos los ingredientes que elegimos usar y si abrimos nuestros canales de percepción, descubriremos que cada uno de ellos nos brinda una dosis de sabiduría para que ella se transforme en componente indispensable de la comida nuestra de cada día.
¿Para qué cocinamos?
Cocinamos para alimentar el cuerpo; pero cuando cocinamos también se expresa la voz del alma y el espíritu de la vida despliega su presencia en cada ingrediente. Los procesos de alquimia en la cocina son un puente hacia nuestra espiritualidad creativaLa experiencia personal de la salud
Nuestro cuerpo echa raíces en la tierra y nuestra conciencia nos eleva hacia los mundos sutiles; las experiencias van creando puentes entre la Tierra y el Cielo; entre el caos y el cosmos, en nuestro camino hacia el re-encuentro con nuestro Ser esencial.
La salud es una experiencia personal, una elección de vida, un compromiso que asumimos al nacer,es nuestra responsabilidad.
Es el equilibrio entre todas las energías que nos transitan y nos habitan;que nos vinculan hacia adentro y hacia afuera. La salud también se relaciona con la salud de nuestro planeta; ambas sostienen una sintonía íntima que a veces, nos pasa desapercibida.
En nuestra tradición occidental - esencialmente racionalista- habitualmente consideramos indiscutible todo lo que nos dice el intelecto; nuestra mente siempre quiere tener la razón; es parte de su propia naturaleza.
Vivimos ocupados con lo que ocurre a nuestro alrededor, afuera de nosotros y lo hacemos parte de nuestra propia vida. Nuestro mundo de la acción es el mundo exterior al que permanentemente queremos modificar, sobre todo para que no nos dañe. Creemos que las soluciones llegan siempre desde afuera.
Generalmente desconocemos la importancia de la información intuitiva y generamos archivos enormes de datos científicos que vamos almacenando hasta compulsivamente y sin darnos cuenta que van restringiendo los espacios libres de la mente dificultando el acceso rápido a la información guardada (como ocurre con la memoria llena de una computadora).
La salud es una experiencia personal. Vivirla plena y conscientemente es fundamental; nos ayudará a comprender los procesos de salud-enfermedad, a vivirlos desde sus profundidades y sosteniendo –de la mejor manera posible- el equilibrio de fuerzas entre cuerpo-emociones-pensamientos-espíritu.
Necesitamos ir hacia adentro, observarnos conscientemente despojados de filtros subjetivos y culturales.
Los síntomas aparecen para guiarnos, no para maltratarnos.Tampoco son ogros o pequeños monstruos que pretendan asustarnos. Necesitamos valor para mirarlos de frente y de perfil, del derecho y del revés y girar alrededor de todas sus facetas. Necesitamos asumir una actitud personal, coherente y responsable frente a ellos y estar absolutamente decididos a descubrir la verdad.
Es difícil aceptar aquello que no podemos probar con los cinco sentidos y corroborar a través de la razón; pero tampoco podemos negar lo que es evidente cuando ocurre más allá de la lógica y del pensamiento científico.
Los síntomas no desaparecen sólo con la ayuda externa; tenemos que explorarlos conscientemente, preguntarnos más allá de lo que vemos o sentimos, actuar con decisión y hacernos cargo de ellos. Permanecerán latentes y despertarán nuevamente su agresividad en la primera oportunidad en que estemos “distraídos”.
Cada síntoma nos trae un mensaje especial; aparece para llamar nuestra atención sobre alguna actitud frente a la vida que necesitamos modificar; nos está dando una oportunidad para mejorar y evolucionar; para reconocernos como criaturas llenas de luz.
La salud es como un holograma; su imagen completa aparece al observar cada una de sus partes, que cuando las unimos, nos proporcionan una información más minuciosa y clara de la totalidad; se vuelve más nítida y -como una imagen- alcanza mayor definición.
En un holograma, cada una de las partes contiene la información del todo; en la salud, cada síntoma es una parte del holograma.
La salud es una experiencia dentro de un marco de convivencia con otros seres, parte de un ecosistema, en un planeta llamado Tierra que es a su vez, parte de un todo mayor -nuestro sistema solar- influido por otros universos y por factores naturales, telúricos y cósmicos.
La experiencia física nos permite conmovernos, darnos cuenta que estamos vivos; es personal y a la vez, podemos compartirla con otros seres y aprender juntos.
La experiencia personal de la salud es nuestra escuela de vida y nuestro cuerpo, apenas una parte de la experiencia completa. Para comprender la inmaterialidad de la salud, cuyos patrones están más allá de los ojos, de las formas tangibles, de lo concreto, necesitamos trascender nuestra corporalidad expandiendo la conciencia.
Somos en relación con los demás; existimos en los otros y nos reflejamos en ellos. Nuestras relaciones interpersonales, nuestros vínculos con el medio ambiente terrestre y cósmico, con los elementos de la naturaleza planetaria, los sonidos, los colores, las fragancias, con el mundo de las energías sutiles, los alimentos, la respiración... nos asisten en nuestro aprendizaje de la salud.
lunes, 26 de abril de 2010
Mandalas del Alma
¿Qué es un mandala?
Es un círculo simbólico de energía que contiene infinitas formas organizadas radialmente, con el poder de ayudarnos a focalizar la conciencia y conducirnos a la integración y reorganización de nuestras partes dispersas. Representa el Universo como macro y microcosmos.
La vida es energía que se expresa a través de formas, colores, sonidos que son parte de nuestra esencia y de la esencia de todas sus manifestaciones. La constante interacción entre todas sus expresiones sostiene esa unidad invisible y consolidada que es el alma del Universo.
Ser observadores silenciosos es convertirnos en testigos conscientes de la vida misma, tal como transcurre en todos sus aspectos, incluyéndonos a todos como unidad de la diversidad.
El mundo de los sentidos y la intuición nos da la posibilidad de llegar hasta donde los pensamientos nos limitan y comunicarnos con lo visible y lo no-visible y trascender las fronteras de la mente, expandiendo la conciencia hasta captar la esencia que las formas, los colores, los sonidos, los aromas del Universo -del macro y micro cosmos- contienen como si fueran cuencos.
Dibujar, pintar, danzar mandalas del alma nos lleva a ese mundo de sensibilidad, de conexión, de trascendencia, de contacto profundo con lo sutil, lo invisible, lo efímero, lo transitorio y también, con
Un mandala es síntesis, esencia, sintonía, re-encuentro, nacimiento y renacimiento.
Cuando observamos en silencio un mandala, o lo dibujamos, pintamos o danzamos, se inicia un diálogo entre sus elementos y nosotros, una comunicación silenciosa y profunda que nos permite llegar hasta horizontes inexplorados de nuestra conciencia. Nuestro mundo interno partido va recobrando su unidad organizada y nuestra mente se abre a otros niveles de comprensión.
Un mandala con su multiplicidad de formas y colores representa la perfección del cosmos, la totalidad de nuestro ser y trasciende la idea del espacio-tiempo y de cualquier diferencia cultural y personal.
Vincularnos con un mandala es iniciar un viaje hacia el centro de nuestro ser y el centro del universo, poniendo luz en las zonas oscuras de nuestra conciencia para que florezca la sabiduría contenida en nuestra esencia.
Cada mandala es una puerta de entrada hacia nuestro universo interno.

Mandala grupal realizado por niños y adultos durante el Festival de Danzas Circulares, en Villa Giardino, en febrero de este año. Fue una experiencia única y mágica.






